ELOGIO DE LA RAZON SENSIBLE MAFFESOLI PDF

Describen un mundo que ya no existe y contribuyen, un poco mas cada dia, a oscurecer nuestra lectura de los fenomenos tal y como se desarrollan ante nuestra mirada, porque buscan en ellos finalidades y proyectos que la mayoria de las veces no tienen. Resultaba urgente, por lo tanto, proponer una nueva apuesta teorica, unas herramientas conceptuales renovadas capaces de traducir las realidades de hoy en dia y dar cuenta tanto de los movimientos juveniles como de la transformacion de las costumbres y de las reacciones, a veces sorprendentes, de tales o cuales franjas de la sociedad. En este sentido, Elogio de la razon sensible es un verdadero tratado dirigido al desciframiento del mundo contemporaneo que, a las razones de la razon razonadora, opone las intuiciones y destellos de la razon sensible: una manera de aproximarse a lo real en su mas fluida complejidad, de trazar una topografia del azar y de lo incierto, de seguir las lineas de fusion y efervescencia de lo social, y de percibir el rumor amortiguado de las redistribuciones de la vida colectiva. En definitiva, un nuevo breviario acerca del espiritu de nuestra epoca.

Author:Morr Mikataxe
Country:Guadeloupe
Language:English (Spanish)
Genre:Relationship
Published (Last):24 November 2010
Pages:437
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ISBN:365-8-39507-755-4
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Michel Maffesoli y la razn sensible: una argumentacin postmoderna la Ratio o la Razn es justamente el espejo de la produccin. En este caso la razn es expresin de la accin afirmativa de la cultura de la produccin, de la racionalidad instrumental. Esta razn se niega a dar cuenta de aquello que la niega o que se considera irracional.

En una situacin as los sueos nunca podrn dar cuenta de la razn. Como en el programa comteano, la razn subordina a la imaginacin y no lo contrario. Lo imaginario por tanto, como lo ideolgico y cultural, son vistos como excedentes o mrgenes de la produccin.

De aqu que Maffesoli, desde un principio, plante su inters por mbitos como el deseo, la utopa, lo imaginario y la ideologa. Este juego de la insolencia es el ltimo recurso de una reflexin que, por una parte, considera insuperables ciertas obras y, por otra, rechaza por pueril la combinatoria universal instaurada por el estudio frentico de las estructuras.

Los intersticios interstares creados por esta insolencia ingenua abren un mbito inhspito pero que, en su intento por exceder la clausura, ya ha logrado producir una brecha 25 Exceder la clausura, producir una brecha, son operaciones de una propuesta radicalmente distinta al positivismo contemporneo, de un programa que contempla las lgicas excedentarias, lo gratuito, lo que no concuerda con el puzzle modernista-capitalista. Para Maffesoli la mirada y conciencia modernistas, subordinadas al programa de la sociedad productivista, huye de lo colectivo, de lo simblico demasiado cercano, a lo trgico y a la muerte, a la violencia y a la fiesta.

Huye de la vida cotidiana donde se expresa la contradiccin, del despliegue de lo simblico imaginario, donde lo potico y metafrico juegan un papel fundamental en la construccin de identidades no originarias y esencializadas, como las de la metafsica occidental.

Su cuestionamiento de la nocin de representacin se comprende a partir de las preocupaciones anteriores: es importante dar paso a la presentacin, a lo que se muestra en la vida sensible y corporal de las gentes.

Ninguna representacin es la realidad, toda representacin es un sustituto del flujo contradictorio de lo real Y lo real se mueve, dice Maffesoli, en la labilidad, y sta, GM se aprehende a s misma al tiempo que aprehende lo real, en sus contradicciones y en su inacabamiento 27 La contradiccin de lo real y su inacabamiento, su multiplicidad, es un importante punto de partida. Pero para su abordaje hay que considerar la naturaleza dialctica de lo real. Segn Maffesoli nos corresponde aprehender lo negativo en la cosa misma y en su desarrollo; el resto es solo elucubracin.

La negatividad inherente a la realidad es el principio motor y creador 28 El pensamiento dialctico, que sigue teniendo para Maffesoli la validez propia de una perspectiva que emerge de lo real y no de una imposicin desde afuera, hace saltar todos los prejuicios prehistricos y se evade de toda especializacin, es escndalo y horror para el pensamiento timorato, porque en la comprehensin de las condiciones existentes, incluye simultneamente la de su negacin 29 De aqu que Maffesoli nos plante su metodologa de trabajo, su forma de considerar el objeto de estudio y la forma de presentar sus resultados.

Aunque se trate de una posicin bastante incmoda, hemos optado por lo fragmentario tan absolutamente ajena nos es la idea de sistema cerrado, replegado sobre s mismo, inmediatamente descifrable en su coherencia formal ; lo hemos hecho porque tambin nuestro objeto es fragmentario y porque la concatenacin de sus elementos no lo convierte en un objeto pleno 30 As, toda investigacin futura debe contemplar un mtodo que no cristalice lo real mediante el terrorismo de la coherencia, que no imponga a lo real categoras muertas e inertes, que no establezca lmites a priori, como los programas de investigacin orientados a dar cuenta o crear desde arriba un deseo de realidad instrumental de tinte operativo.

De hecho Maffesoli le repugna la idea de sucesin en el proceso de investigacin. Considera ms bien que hay que desarrollar la nocin de constelacin, donde los elementos de lo real se despliegan en su simultaneidad y no en su linealidad. Esta crtica al mtodo modernista le permite visualizar otras opciones de abordamiento de lo real y lo social: La relacin con la realidad podra establecerse mediante ese mtodo que H.

Lefebvre o B. Mandelbrot denominan transduccin. Razonamiento irreductible a la deduccin y a la induccin, que combina la asuncin de una realidad en su desarrollo, es decir, en su inestabilidad, y la referencia a lo imaginario posible.

Utopa experimental que intenta dar cuenta de la experiencia y de lo posible, que alejada de las construcciones abstractas y a priori, y de la sumisin a lo real y a su sentido comn, explora lo virtual realizable Dudar de la apariencia sin rechazarla necesariamente, para poder escuchar mejor cmo crece la hierba, como dice bsicamente G.

Sorel; se trata de no dejarse hipnotizar por los acontecimientos de cada da, sino ms bien de abrirse a las condiciones del maana 31 En Elogio de la razn sensible, publicado en francs en , es decir, 30 aos despus de la edicin en francs de Logique de la domination, Maffesoli es mucho ms contundente en su opcin tericometodolgica.

As, pues, ahora que estamos en los comienzos de la posmodernidad, no resulta intil interrogarse acerca de las caractersticas esenciales de semejante racionalismo. Menos para criticarlo, despus de haber sido un instrumento de eleccin en el anlisis de la vida individual y social, se ha esclerosado, y por eso mismo se ha convertido en un obtculo para la comprensin de la vida en su desarrollo Hay que entender que el racionalismo, en su pretensin cientfica, es particularmente incapaz de captar, incluso de aprehender, el aspecto prolijo, lleno de imgenes y simblico de la experiencia vivida.

La abstraccin ya no es oportuna cuando lo que prevalece es el hervidero de un nuevo nacimiento. En este momento hay que movilizar todas las capacidades que estn en poder del intelecto humano, incluidas las de la sensibilidad 32 Su teora del formismo pretende dar cuenta, sin que medie ninguna teleologa, de lo real en su despliegue.

Es lo real en su presentacin, en su mostracin, ms que en su demostracin. Para Maffesoli la forma nos introduce a la vida cotidiana, a la socialidad contempornea, posmoderna. Nos introduce a la dimensin del afecto, de la sensibilidad, de la esttica, en tanto lo que interesa es captar la polifona de lo real: de aqu deriva Maffesoli su tesis de que es necesario un saber dionisiaco, un saber de las junturas, de las brechas.

En adelante se trata de dar cuenta de lo no funcional, de lo supra o de lo transfuncional; actitud que se opone necesariamente a los cuantofrnicos de las ciencias sociales, que confunden rigor o coherencia con modelizacin matemtica. Ser necesario que intentemos retomar y profundizar nociones como las de sueo, mito, locura, etc. El conocimiento ordinario es entonces el conocimiento de la forma que se muestra en su plenitud.

La razn abstracta, obsesionada por lo instrumental, moraliz el conocimiento con el propsito de adecuarlo a los intereses del productivismo. A la razn instrumental, modernista, centrada en el control, en la productividad, en la determinacin de la cantidad, le ha interesado poco lo que la excede. Como no hay forma de incorporar estas dimensiones, las constituye en mrgenes, en excedentes. Establece lmites e inventa nociones de clausura de ese mundo que toca constantemente a la puerta.

A esta razn, como lo seala tambin Homi K. Bhabha, le interesa el lmite como clausura, como la marca de un fin. Y no como el lugar a partir del cual todo se inicia 34 Conclusin Ernest Laclau 35 considera que debemos hablar hoy de postmarxismo en tanto el despliegue de lo real nos ha conducido a otros territorios donde es imposible pensar con las categoras puras del anlisis oposicional.

Para pensar un dialogo, por ejemplo, entre marxismo y psicoanlisis, tendramos que desplazarnos hacia un nuevo campo dentro del cual tenga sentido la comparacin, o la interseccin de tradiciones distintas. Poco sentido tiene intentar siquiera la traduccin En el caso de la argumentacin postmoderna intenta a mi juicio, leer el despliegue de lo real desde esta ptica postmarxista, incorporando nuevos temas y problemas, as como retornando a las viejas problemticas de la filosofa y poltica occidental con nuevos utillajes y perspectivas.

Me parece sugerente y necesario que podamos analizar la argumentacin postmoderna sin prejuicios anacrnicos. Por supuesto que si la presentacin de que habla Maffesoli implica la despolitizacin de lo real, poco sentido tiene el intento.

Lo utpico es parte de lo real y tambin, en este caso, lo posible. Si de lo que se trata es retomar la dialctica de lo real y de buscar vas de construccin de alternativas a la experiencia alienada, si esto es posible conectando este nuevo pensamiento con la tradicin marxista y postmarxista, considero que vale la pena demorarse en este pensamiento que rechaza el gran mtodo y la gran teora y atiende a otros mbitos de la experiencia de las gentes. S creo que es fundamental asumir plenamente los nuevos temas de la cultura que la argumentacin posmoderna quiere presentar: crisis del Sujeto, con mayscula y de los sujetos, de la identidad, intersticios, forma, margen, nomadismo, nuevas identidades sexuales, cultura cyborg, crisis de la representacin, etc.

No hablo en trminos generales sino en lo respecta a nuestro espacio de reflexin inmediata.

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Aproximación breve al “Elogio de la Razón Sensible”, de Michel Maffesoli

Michel Maffesoli y la razn sensible: una argumentacin postmoderna la Ratio o la Razn es justamente el espejo de la produccin. En este caso la razn es expresin de la accin afirmativa de la cultura de la produccin, de la racionalidad instrumental. Esta razn se niega a dar cuenta de aquello que la niega o que se considera irracional. En una situacin as los sueos nunca podrn dar cuenta de la razn.

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ELOGIO DE LA RAZON SENSIBLE: UNA VISION INTUITIVA DEL MUNDO CONTE MPORANEO

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